Cuadros de la Revolución II - Proyecto de Formación Revolucionaria
La construcción y desarrollo de un verdadero Partido Revolucionario supone la existencia de cuadros revolucionarios equipados con unas herramientas teóricas indispensables para la lucha de clases.
Continuación de primera Publicación del día 15/03/2007 Cuadros de la Revolución.
El Sistema de Formación Política
La formación teórica es el proceso de estudio, educación y trabajo a través del cual los cuadros revolucionarios deben lograr una asimilación profunda del conjunto de la teoría marxista-leninista; del pensamiento Bolivariano y el sentido guevarista, consiguiendo con esto el materialismo histórico y el materialismo dialéctico en sus diversas expresiones filosóficas, económicas y políticas aplicándolo a la practica y la experiencia del movimiento obrero y revolucionario internacional y al análisis de la formación social Venezolana. Esa formación solo puede desarrollarse a través de un proceso largo, difícil y contradictorio que relacione dialécticamente la teoría con la práctica.
Las dificultades que presenta la asimilación profunda de la teoría marxista-leninista están íntimamente relacionadas con el carácter científico y revolucionario de esa doctrina. Carlos Marx fundo una nueva ciencia que revoluciono el pensamiento y la acción de su época dotando a la clase obrera internacional de unas armas teóricas indispensables para su liberación. El materialismo histórico o ciencia de la historia, hace posible el conocimiento de la estructura de las formaciones sociales, los diversos modos de producción que las componen, en su historia y desarrollo. Hace posible además, el conocimiento científico de las concepciones del mundo, representadas por la filosofía y los medios para transformar la realidad social a través de la lucha de clases revolucionaria guiada por los principios de la teoría marxista.
La filosofía marxista o materialismo dialéctico representa la unión del materialismo, llevado hasta sus ultimas consecuencias, con la concepción dialécticas del desarrollo social y natural. Es la lucha por la hegemonía entre los dos grandes campos de las concepciones del mundo: la concepción idealista y la materialista. El materialismo dialéctico introdujo una verdadera revolución en la filosofía, desarrollando una concepción del mundo que fundamenta científicamente la supresión de la sociedad de clases, la liquidación de la explotación del hombre por el hombre, lo que constituye la misión histórica de la clase obrera.
El carácter científico es lo que distingue a la teoría marxista de las doctrinas socialistas utópicas y de sus variantes actuales. Es lo que permite distinguir a su vez, una practica científica y revolucionaria de una que no lo es. Los socialistas utópicos fundamentaban sus objetivos socialistas en principios religiosos, morales o jurídicos que no partan de un análisis materialista de la sociedad burguesa, sino por el contrario, se basaban en una critica moral de la sociedad. Condenaban la injusticia, la desigualdad y la opresión pero no podrán ir más allá de esa condena. La naturaleza no científica de sus fundamentos teóricos repercutía sobre la concepción del mundo, sus propósitos socialistas y los medios de lucha que planteaban para lograr sus objetivos. Por eso solo alcanzaron a diseñar idealmente unos modelos de sociedades que no iban más allá de la sociedad burguesa por lo cual fracasaron estrepitosamente en su afán de reformar la sociedad. Aunque tenían buenas intenciones y lograron, por lo general, prefigurar rasgos de la futura sociedad socialista no pudieron ser verdaderos revolucionarios y sus ideas quedaron sin aplicación practica real. Eso mismo sucede actualmente con las teorías (utópicas) que no tienen base en el análisis científico de la realidad Venezolana, utilizadas por un grupo de supuestos revolucionarios que día a día manchan los principios de nuestro Comandante Chávez.
Por el contrario, la teoría marxista por su carácter científico no se queda en una crítica a los principios morales, políticos y jurídicos burgueses sino que realiza una crítica materialista de todo el sistema económico-social burgués. Crítica que se basa en el análisis y conocimiento del sistema capitalista en su conjunto: en sus aspectos económicos, políticos e ideológicos Ese conocimiento permite definir los objetivos del socialismo y concebirlo como un modo de producción superior que sucederá al modo de producción capitalista. Y, por otro lado, permite, definir los medios de acción para el desarrollo de la revolución Bolivariana. En palabras de Lenin: "La doctrina de Marx estableció las verdaderas tareas de un Partido Socialista Revolucionario: no componer planes de reorganización de la sociedad ni ocuparse de la prédica a los capitalistas y sus acólitos de la necesidad de mejorar la situación de los obreros, ni tampoco urdir conjuraciones sino organizar la lucha de clases del proletariado y dirigir esta lucha que tiene por objetivo final la conquista del poder por el proletariado y la organización de la sociedad socialista.”
El estudio sistemático y riguroso de la ciencia marxista-leninista es por tanto necesario para comprender en toda su magnitud el carácter revolucionario de esa teoría y poder desarrollar los instrumentos científicos indispensables para el análisis de la lucha de clases en nuestro país y a nivel internacional. En síntesis, para hacer posible una práctica verdaderamente científica que haga posible la transformación revolucionaria de la sociedad. Sin teoría revolucionaria no puede haber lucha revolucionaria. La teoría marxista-leninista es la guía que permite desarrollar una práctica correcta y consecuente evitando las desviaciones de los objetivos revolucionarios. Para dirigir una lucha revolucionaria hay que estar debidamente preparado, con unas herramientas teóricas que permitan una sólida formación política, ideológica y militar: el dominio de la ciencia marxista-leninista aplicada al análisis de la realidad nacional e internacional y a las tareas políticas cotidianas. En tal sentido es que debemos entender las aleccionadoras palabras de Lenin: "solo un partido dirigido por una teoría de vanguardia puede cumplir la misión de combatiente de vanguardia."
Para poder asimilar la esencia científica de la teoría marxista hay que desarrollar una práctica social que incluya los dos polos que la determinan: una práctica científica concreta de formación en la teoría marxista-leninista, y la práctica de la lucha de clases revolucionaria, en contacto directo con las masas trabajadoras, estudiantiles y popular. La teoría pierde todo significado si se separa de la práctica de la lucha de clases y esta a su vez, se convierte en una acción ciega y sin esencia transformadora si se aleja de la teoría.
Patria, Socialismo o Muerte....
Ing. John Pinto
pintojs@pdvsa.com
