…por eso no te culpo. (La verdadera intención)
Después de esos vientos huracanados revolucionarios de 1989 y 1992, que te trajeron y te sentaron en la silla presidencia de la república, hemos aprendido a medir y calibrar la importancia que significa tu presencia en Venezuela o en nuestra vida política y social y en esa misma medida hemos tenido que aceptar que tu seguridad y estabilidad personal...
Jesús "chua" Espinoza
Hoy es 04 de septiembre de 2008 y por esos impulsos espontáneos que tenemos algunos seres humanos, decidí que, había llegado la hora y el momento de dirigirme a usted, en la oportunidad de dejar plasmado en este escrito una realidad, que posiblemente, ya forme parte de un sentimiento generalizado, de un PUEBLO, que de verdad, te aprecia, te quiere y vaya usted a saber, con que fervor y pasión desenfrenada TE AMA, que hasta a permitido y a sabido aceptar, tu alejamiento, con la más sublime humildad.
Se; que este espacio resultara infinitamente corto, para poder desarrollar y simplificar todas las cosas que tengo para decirte, porque, como comprenderás son tantas nuestras angustias y nuestras calamidades acumuladas por más de 40 años, que resultaría muy temerario, llegar a pensar en tan semejante hazaña, de sintetizar esta historia en tan corto espacio; pero coma para lo que queremos, nos basta, con que tan solo te enteres que, estamos PATRIA O MUERTE, con tu proyecto político y que nos basta también, con saber que existe la posibilidad de por lo menos, hacerte llegar nuestras inquietudes por estos medios alternativos; y que estamos complacidos de escribirte estas líneas, cargadas de muchos errores gramaticales y de redacción, porque, solo ahora, con las misiones educativas que tú has creado como: Robinson, Ribas y Sucre; es que hemos podido llegar a expresarnos con nuestras propias ideas, cosa que antes nos era negada y no sabíamos cómo hacerlo.
Camarada presidente; a mis 52 años, tengo el conocimiento suficiente y necesario que pueda necesitar un simple y mortal venezolano, para poder tomar sus propias decisiones, en las cosas que quiere y al mismo tiempo poseo la experiencia necesaria, que requiere cualquier persona que haya vivido los desmanes de las políticas impuestas por el imperio, a través de los entes financieros internacionales, a los gobiernos monigotes y peleles de esta parte del continente americano, en donde lamentablemente, también se hicieron cómplices los gobiernos de Venezuela.
Este cuento es sumamente largo y tener que contarte tantas cosas de nuestro pasado contemporáneo reciente; resultaría, tan tedioso, que nos llevaría mucho tiempo, explicar lo que hasta ahora no tiene ningún tipo de explicación. Es por ello que; obviando algunos relatos históricos y, adentrándome de lleno en lo que pretendo explicarte, dejo las remembranzas, y me limito a los hechos históricos del pasado más reciente de este proceso político de cambios profundos.
Con tu llegada intempestiva a la palestra política venezolana; y con tu tan particular y singular estilo de hacer y decir las cosas, nos envolviste con tu magia y nos sacaste del letargo y de la sequia de rebeldía revolucionaria que por mucho tiempo, fue alimento de las luchas por nuestra reivindicaciones sociales, es decir, con tu llegada apreciado y querido comandante, le devolviste la luz al amanecer y despertaste la pasión revolucionaria del pueblo de Venezuela, que por algunos "PIOJOS PALOMEROS" habían dejado adormecer, tan solo por la cómoda y denigrante posición de SERVILISMO al estado constituido, es decir, traicioneros a sus ideales.
A tu llegada; los venezolanos llenos de muchas dudas e incertidumbres…y no faltaban razones, para no sentirlas…aun no sabíamos, ni teníamos muy claro, en realidad, a qué clase de político "come mierda" le estábamos entregando nuestro destino, solo sabíamos…y con eso nos bastaba…que un "mocho de loco" se había arriesgado a desafiar y hacerse responsable de sus actos, a lo que, por mucho tiempo habíamos combatido, pero que, por muchas traiciones, no habíamos podido consolidar. Solo sabíamos comandante que; estábamos dispuestos…y aun mantenemos esos principios...de echar andar nuestra suerte junto a tu destino, y así fue, nos resteamos contigo desde el mismo 04 de febrero de 1992 y de esa ruta, te lo juro, nada nos hará cambiar.
Después de esos vientos huracanados revolucionarios de 1989 y 1992, que te trajeron y te sentaron en la silla presidencia de la república, hemos aprendido a medir y calibrar la importancia que significa tu presencia en Venezuela o en nuestra vida política y social y en esa misma medida hemos tenido que aceptar que tu seguridad y estabilidad personal, forma parte de nuestra estabilidad y seguridad social, y aunque esta situación signifique que, la cercanía a tu pueblo en los actos públicos, sean ahora mucho más restringidas, debemos ser conscientes que, es justo y necesario que te limiten a tu pueblo.
Pero el problema mi comandante en jefe es que…y por esto no te culpo…te están alejando de tu pueblo pobre, pero cada día más, solo permiten la cercanía de muchas personas de ciertas CASTAS sociales; es decir, mi comandante, mientras te están alejando de tu pueblo, por razones-entendibles- de seguridad, te están acercando, muy peligrosamente a las CLASES SOCIALES, que históricamente han sido las causante de las muerte y los decesos, de los grandes líderes y héroes de nuestra historia humana. Sería bueno recordar en este instante un apodo muy famoso que lleva intrínseco en sus genes la palabra traición "LA VIUDA NEGRA" (Natasha Romanov)
Los que no mueren por enfermedad, mueren envenenados o de extraños accidentes
Mi comandante en jefe esto no es ningún tipo de reproche y mucho menos pretendo que descuide su seguridad, pero los privilegios que hoy se no están negando, para entregárselo a las groseras oligarquías ¿socialistas revolucionarias?...parafraseando al mártir revolucionario Salvador Allende…más temprano que tarde tendremos que salir a rescatarlos; porque mi comandante, esas gentes, de la oligarquía ¿Socialistas revolucionarias? Te necesitan; pero júrelo mi comandante, no te quieren; en cambio, en este pueblo pobre, humilde y abandonado durante décadas, esta su verdadero anillo de seguridad personal. No son reproches, es que caminamos por muchos cerros mi comandante y ahí es donde se ven las realidades, de los que tienen sus esperanzas cifradas en ti.
Hasta la victoria; siempre
CHÁVEZ, SOCIALISMO O MUERTE
¡VENCEREMOS!
JESÚS CHUA ESPINOZA
