Alerta!!! Debemos evitar revivir la República Boba

“...La doctrina que apoyaba esta conducta tenía su origen en las máximas filantrópicas de algunos escritores que defienden la no residencia de facultad en nadie, para privar de la vida a un hombre, aun en el caso de haber delinquido éste, en el delito de lesa patria. Al abrigo de esta piadosa doctrina, a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración que se volvía a perdonar: porque los gobiernos liberales deben distinguirse por la clemencia. ¡Clemencia criminal, que contribuyó más que nada. a derribar la máquina, que todavía no habíamos enteramente concluido!...”

Extracto del “Manifiesto de Cartagena”, donde nuestro Libertador explica las causas que nos llevaron a perder la Primera República.

Hoy, a casi doscientos años de la descripción magistral del los hechos, por parte del Padre de la Patria, nuestro hermoso país atraviesa una situación tan similar que no puede causar menos que preocupación, escalofríos, pero sobre todo eso, una profunda reflexión a todos los niveles de quienes nos hacemos llamar partidarios de esta Revolución Bonita.

Y es que es un hecho el carácter cíclico de la historia y como los errores o logros del pasado, influyen decisivamente en el futuro de los pueblos. Uno de nuestros deberes como ciudadanos está en conocer la historia para poder generar juicios y tomar acciones al respecto.

De los logros y victorias del pasado, podemos copiar las estrategias, los resultados y los beneficios, que representan un buen punto de partida a la hora de formular bases y principios de nuestra revolución, no obstante, el mayor aprendizaje, según mi humilde opinión, está en las derrotas y errores cometidos ya que representan una lección insoslayable que debemos aprender y considerar a la hora de tomar una acción similar, porque sino estaríamos condenados a cometer incesantemente los mismos desatinos, a enfrentar los mismos problemas y obtener los mismos fracasos.

Nuestro país, en la actualidad no permite que fallemos en la consecución de los objetivos planteados por esta naciente revolución, donde lamentablemente campea la impunidad y en muchos casos, la justicia se ha ido de vacaciones. El carácter permisivo de nuestras instituciones pueden, mas temprano que tarde, dar la traste con nuestras aspiraciones de lograr una patria que nos dé a cada uno de nosotros “la mayor suma de felicidad posible”. Debemos recordar, que el Imperio al que nos enfrentamos en esta oportunidad es por mucho, mas poderoso y cruel que el que le tocó enfrentar a los próceres que lograron nuestra primera independencia.

La propuesta es muy sencilla, si las instituciones creadas no cumplen con sus obligaciones, deben ser derogadas y reemplazadas por otras que sí logren cumplir con los objetivos. En el marco de las leyes habilitantes, propongo el habilitar al ejecutivo (Presidente de la República) del poder suficiente para eliminar aquellos funcionarios o instituciones que no han sabido o podido actuar a la altura de las circunstancias que vivimos.

Bolívar fue el más demócrata de los venezolanos, sin embargo, tuvo que convertirse en dictador para poder afrontar una situación, que de otra forma se le habría escapado de las manos. José Ortega y Gasset dijo una vez “...yo soy yo y mis circunstancias...” nuestro pueblo, atraviesa por circunstancias bien apremiantes que requieren medidas extremas... Ya basta de tener un ejecutivo permisivo, demócrata, apegado a la constitución y las leyes, mientras tenemos como enemigos a un conjunto de bandidos, genuflexos, lacayos que utilizarán cualquier herramienta que tengan a la mano sólo por destruirnos en conjunto con nuestro sueño.

Quizá parezca que esta posición sea algo radical, no lo discuto, sin embargo prefiero asumir el riesgo de tener un “dictador” elegido por la gran mayoría de los venezolanos a un “demócrata” impuesto desde la oficina oval en Washington.

Todos los implicados en la fuga de Lapi, Ortega y Carmona entre otros, deben ser juzgados de inmediato por crímenes de lesa humanidad y lesa patria y a todo el que se le compruebe un ápice de complicidad debe ser encerrado de por vida, con este castigo ejemplar, el resto de los hipotéticos funcionarios corruptos, los pensarán mas de una vez antes de prestarse a semejante traición a la patria.

“¡Clemencia criminal, que contribuyó más que nada. a derribar la máquina, que todavía no habíamos enteramente concluido!” Simón Bolívar

Patria, Socialismo y CASTIGO A LOS TRAIDORES

Arturo Pérez Arteaga .·.
perezajqj@gmail.com

Comentarios

No tienes permisos para crear comentarios.

eZ publish™ copyright © 1999-2009 eZ systems as